martes, 1 de febrero de 2011
Teatro de los sentidos
lunes, 31 de enero de 2011
Homenaje
viernes, 28 de enero de 2011
Nos salio muy bien la función de teatro
Mis compañeras y yo estuvimos muy bien en la representación
"De Profesión: sus labores", en el Colegio Público Vicente Alexandre,
solo una pequeña contradicción,
hubo algunos niños que no dejaban de chillar y alborotar
y los profesores no les reñían lo suficiente...
Por lo demás no tuvimos ningún problema, disfrutamos mucho
haciéndolo y los niños que estuvierón atentos, también.
"De Profesión: sus labores", en el Colegio Público Vicente Alexandre,
solo una pequeña contradicción,
hubo algunos niños que no dejaban de chillar y alborotar
y los profesores no les reñían lo suficiente...
Por lo demás no tuvimos ningún problema, disfrutamos mucho
haciéndolo y los niños que estuvierón atentos, también.
martes, 25 de enero de 2011
Monólogos en Las Fronteras
viernes, 21 de enero de 2011
Pablo Neruda: Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo
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